Chris Cornell y el arte de seguir adelante 

La muerte de alguien del mundo del espectáculo siempre es un hecho curioso. Por un lado, miles de personas mueren al día en todo el mundo, algunas de ellas en condiciones horribles, sin que sus nombres ocupen ninguna de las noticias con las que nos alimentamos cada día; por el otro, la muerte de algún “famoso” suele recibir una nada desdeñable atención por los medios, con loas de lo más diversas.

Estas líneas están escritas a cuento de la muerte de un personaje del mundo de la música: el cantante Chris Cornell.

Seguir leyendo

¿Quién acabó con lo mejor que tenía Internet?

smartphone-2250233_640

Los artículos que hablan sobre cómo las nuevas tecnologías están afectando a nuestras vidas (desde cómo funciona nuestro cerebro a cómo funcionan nuestras democracias) son un sub-género en sí mismo. Cada cierto tiempo puede leerse algún artículo que se propone examinar la cuestión. Es el caso de un escrito en la popular plataforma Pijama Surf titulado Por qué Instagram representa la muerte de lo mejor que tenía Internet.

Aunque se publicó en marzo, sólo recientemente lo he visto circular estos días por las redes. Y al hacerlo tenía la sospecha de que no me iba a gustar. Y, efectivamente, no me ha gustado y en esta entrada me gustaría explicar por qué. Va a ser un análisis un poco largo, pero el tema lo vale.

Seguir leyendo

La filosofía “profunda”, ¿ha de ser oscura y difícil de entender?

wp-1489054666572.jpg

En el mundo de las ideas hay autores cuya dificultad de comprensión es casi mítica. La filosofía parece un campo donde abundan los ejemplos, todos ellos considerados autores de referencia: autores clásicos como Kant, Hegel o Heidegger; modernos como Derrida y Wittgenstein; e incluso contemporáneos como Slavoj Zizek.

La pregunta razonable es entonces si la filosofía es una actividad intrínsecamente difícil y por ello difícil de comprender. El filósofo Keith Frankish opina en un ensayo para Aeon que la dificultad de comprensión no tiene por qué ser connatural a la filosofía, y que si ésta se produce puede que se deba más bien a otro tipo de vicios.

Seguir leyendo

“¿Cuántos siglos caben en las horas de un niño?”: Luis Cernuda, o el idealizar los años idos

ocnos-luis-cernuda1

Llega un momento en la vida cuando el tiempo nos alcanza. […] Quiero
decir que a partir de tal edad nos vemos sujetos al tiempo y obligados a
contar con él, como si alguna colérica visión con espada centelleante nos
arrojara del paraíso primero, donde todo hombre una vez ha vivido libre
del aguijón de la muerte. ¡Años de niñez en que el tiempo no existe! Un
día, unas horas son entonces cifra de la eternidad. ¿Cuántos siglos caben
en las horas de un niño?

Fragmento del poema El Tiempo de Luis Cernuda, incluído en su poemario Ocnos.

La primera edición de Ocnos fue publicada durante el exilio de Cernuda de España en Londres en 1942, momento trágico en la historia de Europa y en plena posguerra de la Guerra Civil Española. El poemario es una obra de exaltación pero también de añoranza y de melancolía por el tiempo pasado, la infancia y la tierra natal, motivos por los que los críticos han ligado el contenido de los poemas al momento vital por el atravesaba Cernuda.

En este sentido, como contrapunto al tono elegíaco de El Tiempo, podemos recuperar unas palabras sobre Cernuda pero aplicables a los poetas, y a todo el mundo en general, recogidas en el ensayo El poema en prosa en Luis Cernuda: Ocnos, de Lorenzo Jiménez Rodríguez:

 

Sabido es, no obstante, que la infancia real de Cernuda, marcada por la severa educación del padre militar y la incomunicación en el seno familiar […], estuvo rodeada por un halo de soledad que favoreció al poeta pero perjudicó al hombre, de modo que la verosimilitud de tales referencias al pasado han de ponerse en entredicho y elevarse en todo caso a la condición de episodios idealizados por la literatura. Así lo ha entendido el poeta Eloy Sánchez Rosillo: “no conviene olvidar que cuando el hombre, por desesperanza, se asoma a la memoria en busca de los retazos del pasado que respetó el olvido, tiende de modo natural, y movido por la consoladora, pero ilusoria, idea de que cualquier tiempo pasado fue mejor, a idealizar los vestigios de los años idos, a mitificarlos bajo el influjo de las doradas luces del recuerdo, y se engaña con la fábula de los dichosos días perdidos, para no verse obligado a admitir que las sombras de ahora son las sombras de siempre y que los paraísos no existieron nunca”

 

 

Cuatro poemas de Charles Bukowski, animados y en español

bukowski

Charles Bukowski es sin duda uno de los poetas más queridos, admirados e imitados del siglo XX. Quizá porque el estilo narrativo de su poesía encaja muy bien con la urbana sensibilidad moderna; o quizá porque es uno de los pocos poetas que han conseguido urgar en lo más hondo de sí mismo, para hallar emociones y sentimientos en las que todos podemos reconocernos; o quizá por su habilidad para mostrarnos los aspectos más burdos, crueles y sucios de la existencia, y al mismo tiempo los más bellos e íntimos.

Sea por lo que fuere, Bukowski es un imprescindible de la poesía, y cualquier ocasión es buena para celebrar su obra. En esta entrada podéis disfrutar de unas bellas adaptaciones animadas de cuatro de sus poemas, con subtítulos en español: una celebración de la individualidad y de la expresión de la propia personalidad en El hombre de los ojos hermosos, El genio de la multitud y The laughing heart, y una exploración más melancólica e intimista en el genial Bluebird.

Leonard Woolley, y cuando los reyes de Ur se convirtieron en dioses

leonard woolley

El pasado siglo XX vio cómo se producían fabulosos hallazgos arqueológicos. Uno de ellos fue el de las tumbas reales de la ciudad de Ur (actual Irak), en la antigua Mesopotamia. El día 17 de abril se celebra el aniversario del hombre que llevó a cabo la dirección de las excavaciones: Leonard Woolley.

Woolley es considerado como el primer arqueólogo moderno, y sus cuidadosos métodos lo justifican. Llegó a los yacimientos de Ur en 1922, pero no fue hasta la campaña de 1926-1927 cuando comenzó la excavación de lo que se suponía era la necrópolis real. El trabajo de Woolley está explicado a la perfección en el artículo Las tumbas reales de Ur, de National Geographic.

Seguir leyendo

No vivas el momento, o contra la dictadura del mindfulness

harmony-1229893_640

En los tiempos de ansiedades varias en los que vivimos, casi que parece comprensible el repunte que se ha producido en la divulgación de estilos de vida supuestamente más saludables. Esos estilos incluyen cosas tan variadas como dietas, ejercicios, actitudes mentales más “positivas” y, cómo no, el mindfulness.

Con su insistencia en vivir el momento,  o estar plenamente en el momento presente, el mindfulness parece haber conectado con las necesidades emocionales de miles de personas. Y no sólo eso: es una filosofía que ha sido adoptada por las más variopintas figuras sociales, desde líderes de opinión hasta gurús y emprendedores. Con tan amplia aceptación, era de esperar que surgieran voces críticas con esta práctica, como es el caso de Ruth Wippman, autora de America The Anxious, que en un artículo para The New York Times dedica unos párrafos a la cuestión del mindfulness. Seguir leyendo