El apetito por el conocimiento es muy similar al apetito por la comida

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La curiosidad es una cualidad humana que todos practicamos de una manera u otra, y que es la responsable tanto de los pequeños hallazgos de la vida cotidiana como de los grandes logros de la especie.

El interés científico por entender un poco mejor qué es la curiosidad es notable. Muestra de ello es un nuevo trabajo, reseñado por Christian Jarrett en BPS Research Digest, que examina cómo el atractivo de la curiosidad se genera en el cerebro.

Los investigadores realizaron el experimento en dos fases relacionadas. En la primera de ellas, se mostró a unos voluntarios hambrientos o bien un truco de magia o bien fotografías de una comida tentadora. A continuación, les ofrecieron un boleto de lotería que mostraba las probabilidades de ganar en una apuesta.

Si aceptaban jugar la apuesta y ganaban, al finalizar el experimento tendrían más oportunidades de aprender cómo se hizo el truco de magia o de comer la comida de las fotografías; si aceptaban jugar y perdían, al finalizar el experimento tendrían más oportunidades de recibir una pequeña pero incómoda descarga eléctrica.

Los voluntarios debían puntuar su curiosidad sobre el truco de magia o sobre lo apetitoso de la comida, y después elegir si apostar o no.

Los investigadores hallaron que era más probable que los voluntarios decidieran apostar, con independencia de la probabilidad de éxito que mostraba su boleto, cuanto más curiosos se sentían por el truco o por la comida. Eso quiere decir que estaban tentados de apostar aun incluso a pesar de riesgo de sufrir un pequeño shock eléctrico.

El resultado hizo hipotetizar a los investigadores que la curiosidad impulsa una querencia fisiológica similar al hambre. Para comprobarlo, repitieron la prueba pero esta vez escaneando su cerebro. El resultado de los escáners mostraba que cuando los participantes optaban por la apuesta, tanto si estaban influenciados por la curiosidad o por el hambre aumentaba la actividad en una región del cerebro llamada el cuerpo estriado, que se asocia con la motivación y la recompensa.

Lee la reseña completa de Christian Jarrett para BPS Research Digest para conocer todos los detalles del estudio.

 

Da que pensar: En el blog dedicamos una entrada a reseñar un libro dedicado a examinar qué es la curiosidad: Por qué, de Mario Livio.

La obra de Livio es un completo repaso sobre lo que se sabe de la curiosidad, desde los puntos de vista psicológico, neurológico y evolutivo. Es de esperar que estudios futuros como el reseñado por Jarrett afinen, maticen o complementen ese conjunto de conocimientos sobre la curiosidad.

Aun así, la obra de Livio es una buena y muy entretenida lectura sobre un tema fascinante, que deja para reflexionar líneas como éstas:

En mi humilde opinión, los estudios cognitivos y de neuroimágenes parecen respaldar un supuesto en el cual lo que entendemos por curiosidad puede, de hecho, abarcar un conjunto de estados o mecanismos entrelazados accionados por distintos circuitos cerebrales (p. 133).

Si te interesa el tema de la curiosidad, quizá también quieras leer la entrada La curiosidad podría reducir los sesgos de la mente.

 

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