El constructor de góndolas

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Los oficios artesanales siempre han sido una cuestión de transmisión directa, entre padres e hijos, entre maestros y aprendices. Con el paso de los siglos, quien sabe cuántos de esos oficios todavía resisten a la modernización y los procesos mediados por tecnología que ésta trae consigo.

Es por ello que las historias que tienen que ver con esos oficios suelen ser más que una indagación en aspectos técnicos: son historias sobre las relaciones humanas, sobre el paso del tiempo, sobre sabiduría y esfuerzo.

La publicación digital Hakai Magazine, especializada en el estudio interdisciplinar del ecosistema costero, nos trae una de esas historias en torno a un ingenio muy particular: la góndola veneciana.

El artículo, escrito por Barbara Beltramello, nos explica que el modelo actual de góndola clásica es heredero de la góndola de siglo XIX. Por entonces, el elevado tráfico de personas por el Gran Canal llevó a los constructores a crear góndolas más alargadas y estrechas, con más espacio para los asientos, que permitían al gondolero una mayor maniobrabilidad. Esos modelos conservaban el color negro con el que se pintaban las góndolas desde 1562.

Como comenta Beltramello, en Venecia cada vez quedan menos de esas góndolas tradicionales, así como menos constructores que apuesten por ellas. Hakai nos ofrece un vídeo con una breve entrevista a uno de esos últimos maestros: Roberto Tramontin.

El vídeo nos ofrece unas bellas imágenes de la ciudad, mientras el maestro Tramontin nos explica cómo se inició en ese arte y nos da algunas nociones de cómo se construye una góndola veneciana.

El vídeo tiene subtítulos en inglés para la entrevista con Tramontin. Más abajo os ofrezco una traducción (aproximada) de los mismos.

He estado construyendo góndolas desde 1970, en total 47 años./

El aspecto más bello de mi trabajo es que con cuatro planchas que no destacan por nada en particular /

puedes crear una obra de arte que es la envidia del mundo: la góndola./

Aquí trabajó mi padre antes que yo, y antes que és mi abuelo, y antes que éste mi bisabuelo./

¿Quién me enseñó mi oficio? Mi padre, era el mejor./

Tenía paciencia y un gran deseo de transmitir todo lo que sabía./

Es lo mismo que yo haría, pero tengo dos niñas pequeñas que han elegido otro camino./

No hay secretos, no, no./

En Venecia, decimos que existe el “sora manego”, un saber hacer que no se puede hallar en los libros./

Debes de haberte curtido en el campo, poner en ello tus dedos para comprender cómo funciona./

Y se necesitan años. Yo necesité 24 años para entender cómo funciona la góndola./

Entonces, con el paso de los años, perfeccionas tus habilidades./

Pero cada góndola es siempre una apuesta./

Es como cuando un hombre encuentra a una mujer, o una mujer a un hombre, y nadie sabe cómo acabará todo./

Y ése es el reto que te hace sentir vivo./

Intento hacerlo con se hacía hace 100 años./

Soy el único que sigue construyendo embarcaciones calculando el peso del gondolero./

Cuanto más pese el gondolero, más tengo que bajar o subir la popa./

Pero hay un margen de unos 10 kilos, así que si el gondolero engorda un poco, aun puede seguir trabajando con la embarcación./

Se utilizan ocho tipos de maderas./

Una góndola pesa unos 500 kilos, y se necesitan dos meses para construirla y otro para pintarla./

Y si alguien la quiere tallada, entonces se necesita otro mes y medio./

Se añaden seis capas de pintua negra, y cada año por mantenimiento se añaden otras dos o tres./

Intento construir bellas góndolas, como mi padre me enseñó./

Mientras exista Venecia,/

seguro que habrá quien continúe construyendo esta embarcación negra llamada góndola.

Lee el artículo original de Beltramello (en inglés) para conocer algo más de la historia de las góndolas. Visita también la publicación Hakai Magazine, un excelente y original recurso lleno de historias de calidad sobre los diversos aspectos de la vida costera (un ecosistema en el que se estima que vive casi la mitad de la población mundial).

Si te has quedado con ganas de más Venecia, puedes escuchar en este blog cómo suena un paseo por la niebla en Venecia. Y también puedes consultar el documental que emitió en su día Discovery Max sobre cómo se construyó Venecia, donde se explican hechos sorprendentes como la manera en que los ingenieros aseguran los monumentos frente al hundimiento progresivo de la ciudad, o algunas de las originales infraestructuras de Venecia.

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