No vivas el momento, o contra la dictadura del mindfulness

harmony-1229893_640

En los tiempos de ansiedades varias en los que vivimos, casi que parece comprensible el repunte que se ha producido en la divulgación de estilos de vida supuestamente más saludables. Esos estilos incluyen cosas tan variadas como dietas, ejercicios, actitudes mentales más “positivas” y, cómo no, el mindfulness.

Con su insistencia en vivir el momento,  o estar plenamente en el momento presente, el mindfulness parece haber conectado con las necesidades emocionales de miles de personas. Y no sólo eso: es una filosofía que ha sido adoptada por las más variopintas figuras sociales, desde líderes de opinión hasta gurús y emprendedores. Con tan amplia aceptación, era de esperar que surgieran voces críticas con esta práctica, como es el caso de Ruth Wippman, autora de America The Anxious, que en un artículo para The New York Times dedica unos párrafos a la cuestión del mindfulness.

Para Wippman, el mindfulness es una filosofía que puede ser gratificante para aquellas personas cuyas vidas contengan “más momentos privilegiados que agobiantes, humillantes o agotadores”. En ese sentido, “nuestras vidas a menudo suelen ser vividas de manera más plena fuera del presente que en el mismo”. Y aquí es donde Wippman encuentra uno de los principales problemas del discurso del mindfulness:

Nuestra felicidad no proviene tanto de nuestras experiencias, como de las historias que nos explicamos a nosotros mismos para hacerlas significativas.

Aun así, el consejo de estar más presente a menudo contiene una cierta dosis de moralina […]. La implicación es que al negarnos a vivir en el momento somos ingratos y dejamos de ser espontáneos, desperdiciamos nuestras vidas, y por lo tanto si somos infelices la responsabilidad es únicamente nuestra.

Para Wippman, éste es un tono que es común a los discursos de autoayuda, en los que la causa de nuestra infelicidad no proviene tanto de los eventos del mundo como de nuestra actitud hacia ellos. Una filosofía que puede ser contraproducente a un nivel social más amplio:

Por supuesto, es más fácil y barato culpar a los individuos por tener los pensamientos equivocados que tratar las complicadas causas de su infelicidad. Así que damos a los escolares clases de mindfulness en lugar de involucrarlos en educación sobre la desigualdad, e instruimos a los agotados trabajadores de oficina en técnicas de respiración basadas en mindfulness en lugar de proporcionarles vacaciones pagadas o mejores beneficios sanitarios.

Un artículo sin duda crítico, y que ofrece una interesante perspectiva sobre una de las modas de nuestro tiempo. Lee los argumentos completos de Wippman en el artículo original (en inglés) del New York Times.

Da que pensar: Sin duda, la opinión que tengamos de prácticas como el mindfulness dependerá en gran medida de nuestra experiencia personal con las mismas. Aun así, Wippman tiene razón al señalar que el responsabilizar al individuo por su infelicidad, obviando la realidad de la situación en la que se inserta, es una preocupante tendencia que se ha generalizado en los libros de autoayuda. La autora Barbara Ehrenreich ha sido quizá una de las que mejor ha denunciado este fenómeno en su libro Sonríe o muere, del que podéis ver un resumen animado gracias a la iniciativa RSA Animate:

Si quieres conocer más obras críticas con la industria de autoayuda, Mercedes Cebrián publicó en el diario El País una interesante recopilación bajo el título Contra la dictadura del bienestar. Cebrián recoge alguna obra clásica como la de Ehrenreich y unas cuántas obras más recientes, como La industria de la felicidad de William Davis o Esperanza sin optimismo de Terry Eagleton. Como resumen del hilo común que conecta a las obras de este tipo, Cebrián escribe unas frases acertadas:

Lo que se desprende de estos textos no es un canto al malhumor y a la queja destructiva, sino una reflexión hacia cómo se decide lo que significa ser feliz en cada periodo histórico.

Imagen via Pixabay

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s