El peligro de los personajes femeninos de acción

lara-croft-tomb-raider-2001-26-g

Desde hace unos años, nos hemos acostumbrado a películas de acción que nos presentan mujeres en papeles típicos de hombres. Mujeres con carácter, aguerridas y dispuestas a todo: Angelina Jolie en Tomb Raider, Jennifer Lawrence en Los juegos del hambre, Charlize Theron en Mad Max: furia en la carretera, o muy recientemente Daisy Ridley en Star Wars: el despertar de la fuerza, son ejemplos muy claros.

Existe la creencia de que esta tendencia es un cambio positivo para vencer determinados estereotipos sociales, especialmente aquellos que tienen que ver con el papel dependiente de la mujer con respecto al hombre. Pero también podría ser que estos nuevos estereotipos femeninos fueran contraproducentes.

Esto es lo que argumentó Katie Kilkenny en un artículo en Pacific Standard Magazine el pasado mayo de 2015. Kilkenny pasa revista a algunos estudios de sociología y psicología sobre el nuevo estereotipo de los papeles femeninos de acción, que en inglés ya han recibido el nombre de violent female action hero, o VFAC.

Kilkenny señala que el VFAC crea una especie de mezcla de estereotipos, en el que encontramos una combinación de extrema feminidad con tendencias masculinas. Y es posible que esa mezcla no sea positiva para la consecución de la igualdad de género, ya que tiene lugar dentro de los límites de las restricciones sociales de género más difundidas.

Además, el VFAC puede ser perjudicial en otro sentido: establecer un ideal de supermujer, convenciendo a las mujeres (y a los espectadores en general) de que las mujeres pueden tenerlo todo. Una convicción que puede tener consecuencias psicológicas, desde desórdenes alimentarios hasta el síndrome del trabajador quemado.

 

Da que pensar: Kilkenny acaba su artículo recogiendo unas reflexiones de Natalie Portman sobre su papel en la película Thor. Portman, que da vida a una astrofísica en la película, considera que personajes como el suyo pueden hacer más por la causa feminista que la simple reproducción de los papeles masculinos de acción.

Las chicas, explicó [Portman], no suelen interesarse tan a menudo por la ciencia, la ingeniería y la tecnología. “La falacia en Hollywood es que si estás creando una historia “feminista”, entonces la mujer patea culos y gana”, dijo Portman. “Eso no es feminismo, eso es hacerse el macho”

Girls, she explained, are not going as often into science, engineering, and technology. “The fallacy in Hollywood is that if you’re making a ‘feminist’ story, the woman kicks ass and wins,” Portman said. “That’s not feminist, that’s macho.” We’re still waiting for a character who renders that word irrelevant.

Bien puede ser que Portman tenga razón. A pesar de ello,  la industria cinematográfica, y la cultura popular en general, parece más interesada en proporcionarnos cualquier cosa menos unos modelos saludables y basados en el mundo real. Y ello seguramente por la estructura de negocio de dichos mundos. Una idea que señalaba David Cox en un artículo de 2013 para The Guardian, muy parecido al de Kilkenny:

Personajes como éste [el de Portman] podrían proporcionar una modelo más útil para las jóvenes mujeres […]. Tristemente, las mujeres intelectuales serían sin duda un menor éxito de taquilla que las chicas guerreras.

Characters like this might provide a more useful role model for young women than sure-shots like Katniss. Sadly, however, female intellectuals would doubtless prove less of a box-office draw than battling babes.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s